
El corazón de un niño es el tesoro que más deben proteger las familias, aún si naciera con algún problema congénito. Si usted desea blindar esos corazoncitos, el secreto está en una alimentación balanceada, ya sea para que tengan una buena calidad de vida o para evitar que desarrollen problemas cardiacos.
La Revista The Lancet investigó cómo se organizan las familias
ante la llegada de corazones enfermos. En su ejemplar de mayo de 2013
publicaron una investigación realizada en New Jersey (Estados Unidos), donde un
grupo de médicos quería determinar las causas por las que algunos menores con
problemas del corazón crecían a menor ritmo que otros niños sanos. La culpa no
era del defecto cardiaco sino de lo que no comían o comían en exceso.

Las verdaderas
herramientas a su favor
Los expertos coinciden en que “es entendible
que los padres de familia tiendan a sobreproteger a estos niños, pero si
realmente quieren cuidarlos lo que deben hacer es dejarse guiar por los
consejos de los expertos como los pediatras, cardiólogos y nutricionistas.
El segundo paso es garantizarles una
alimentación balanceada, en la que se incluyan todos los grupos de nutrientes y
combinarlo con una actividad física de acuerdo a su edad y capacidades”.
Cada alimento va a aportarle una cantidad de
energía suficiente para que se mantengan activos y sanos y puedan crecer. El
hecho de que algunos niños tengan problemas en su corazón no es sinónimo de que
deban eliminar por completo algunos alimentos, solo consumirlos con moderación.
“No hay evidencia científica que asegure que un
alimento por sí mismo es el causante de la obesidad o de empeorar un mal
cardiaco. Si la dieta está balanceada, sería erróneo hablar de alimentos bueno
o malos”, explican los autores del estudio.
¿Cómo estamos en República
Dominicana?
El Anuario Sanitario 2013
elaborado por la Organización Mundial de Salud (OMS) recalca que en República
Dominicana el porcentaje de niños, menores de 5 años, con sobrepeso es de 8.3%.

Actualmente fallecen aproximadamente 2,8
millones de personas adultas como consecuencia del sobrepeso o la obesidad.
Además, el 44% de diabetes, el 23% de cardiopatías y entre el 7% y el 41% de
algunos cánceres que son atribuibles al sobrepeso y la obesidad, como el de
estómago, hígado y tiroides.
Usted como padre de familia tiene el poder
para prevenir que sus hijos engrosen estas estadísticas, blinde sus
corazoncitos con alimentación balanceada y actividad física diaria.